Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cuentos. Mostrar todas las entradas

8/2/14

EL POLLO PEPE

Si os pregunto por un tal Nick Denchfield, seguro que no sabéis de quién os hablo, pero si os digo que es el autor del libro infantil El Pollo Pepe, a más de uno se os dibujará una sonrisa en la cara.



El Pollo Pepe es sin duda el libro infantil por excelencia, para niños hasta 3 años.

Es tal el éxito que en la biblioteca de la Escuela de peque, en la que soy voluntaria, ¡está siempre agotado!

En alguna ocasión he oído que es un libro muy pobre con dibujos demasiado sencillos y una historia con "poca chicha"... ¡Pero es que los niños no necesitan mucho más! Es más... yo diría que a los niños hay que CONTARLES el cuento, y contárselo bien y con cariño, no basta con hojear y que miren los dibujos.

La primera vez que conocí a Pepe fue en la escuela de mi hijo, y la profesora estuvo sus 20 minutos con el libro en la mano, y eso que en realidad son 4 páginas. Me asombró la capacidad de algunas personas a la hora de hacer sus contadas... como presentan la historia, como la adornan, y como terminan... sin perder ni un solo detalle. Y además, consiguiendo que los más pequeños estén sentados, ojipláticos y con la boca abierta.



Si queréis adquirir el libro, lo tenéis en varias versiones, incluso hasta con el propio Pollo Pepe de peluche.

Desde aquí os recomiendo enormemente que si tenéis oportunidad, vayáis a ver el Pollito Pepe de la Compañía "Teatro de la Luna Títeres". ¡No os dejará indiferentes!




23/1/14

A TODOS LOS MONSTRUOS LES DA MIEDO LA OSCURIDAD

Todos los monstruos lloran, tiemblan, tienen pesadillas y miedo a la oscuridad. Por eso se esconden bajo la cama de los niños y en los armarios, no por otra cosa… Así que lo más recomendable es abrazarles y contarles un cuento para calmarles.

Los simpáticos monstruitos de este cuento están aterrorizados. Cantan para espantar sus miedos y solo consiguen asustarse más. Tratan de llegar al interruptor de la luz, pero vuelven temblando a su escondite… La única forma de tranquilizarles es comprenderles, leerles un libro y achucharles. ¡Si es que son como niños!

Un libro ideal para los pequeños que tienen miedo a la hora de irse a dormir, que ven seres amenazadores moviéndose en las sombras y que están absolutamente convencidos de que hay monstruos rondando por el cuarto. Los niños se partirán de risa al ver a los monstruos más asustados que ellos, corriendo de aquí para allá con la boca abierta, página tras página. Un álbum muy divertido, presentado en exquisitos tonos oscuros y un moderno texto blanco. Este libro será como dejarles una lucecita encendida en la mesilla de noche.

Autores:
Michäel Escoffier
Kris Di Giacomo

Editorial Kokinos, precio aprox. 12,50 euros.
www.editorialkokinos.com

8/1/14

MIRANDO POR LA VENTANA

Hace ya unos añitos hice un curso de cuentacuentos, y me preparé éste. Lo lei meses antes y me encantó.

Había una vez un niño que cayó muy enfermo. Tenía que estar todo el día en la cama sin poder moverse. Como además los niños no podían acercarse, sufría mucho por ello, y empezó a dejar pasar los días triste y decaido, mirando el cielo a través de la ventana.

Pasó algún tiempo, cada vez más desanimado, hasta que un día vio una extraña sombra en la ventana: era un pingüino comiendo un bocata de chorizo, que entró a la habitación, le dio las buenas tardes, y se fue. El niño quedó muy extrañado, y aún no sabía qué habría sido aquello, cuando vio aparecer por la misma ventana un mono en pañales inflando un globo. Al principio el niño se preguntaba qué sería aquello, pero al poco, mientras seguían apareciendo personajes locos por aquella extraña ventana, ya no podía dejar de reír, al ver un cerdo tocando la pandereta, un elefante saltando en cama elástica, o un perro con gafas que sólo hablaba de política ...

Aunque por si no le creían no se lo contó a nadie, aquellos personajes teminaron alegrando el espíritu y el cuerpo del niño, y en muy poco tiempo este mejoró notablemente y pudo volver al colegio.
Allí pudo hablar con todos sus amigos, contándoles las cosas tan raras que había visto. Entonces, mientras hablaba con su mejor amigo, vio asomar algo extraño en su mochila. Le preguntó qué era, y tanto le insistió, que finalmente pudo ver el contenido de la mochila:

¡¡Allí estaban todos los disfraces que había utilizado su buen amigo para intentar alegrarle!!

Y desde entonces, nuestro niño nunca deja que nadie esté solo y sin sonreir un rato.


http://www.cuentosparadormir.com/


3/6/13

ADIVINA CUÁNTO TE QUIERO

En la sección de cuentos, voy a empezar a hablaros de los cuentos que más me gustan para los peques, ya no sólo los clásicos que nos sabemos y que escuchábamos cuando nosotros éramos pequeños, si no de esos otros cuentos que llenan nuestra biblioteca particular en casa.

Hoy quiero hablaros de "Adivina cuánto te quiero"



Cuando hablamos de libros favoritos en los niños pequeños, nos referimos a aquellos libros que contienen historias e ilustraciones que quieren ser leídas y observadas una y otra vez. Libros cuya lectura no cansa, al contrario, que quiere ser oída noche tras noche; una lectura que calma, que abraza, que entrega amor. Y más aún, si ese libro se transforma en un objeto de adoración, que acompaña en los viajes, en los juegos y en los sueños, podemos hablar con total propiedad de que encontramos ante un libro favorito.
El cuento comienza con una liebre pequeñita que le pregunta a su padre si sabe cuánto lo quiere: "Adivina cuánto te quiero". Es esta sencilla invitación la que da paso a un cuento lleno de ternura y con una cuota de humor, que además atraviesa la frontera del libro a la experiencia personal de quienes lo leen. Sin ir más lejos, este libro insta a los niños a:
  • expresar sus emociones
  • compartir afectos
  • conocerse y quererse (desarrollo de la autoestima)
Si pudiésemos medir los afectos...
La libre pequeña abre los brazos orgullosa y dice "te quiero todo esto", la cantidad de amor que "cabe" entre sus brazos extendidos. El padre repite la operación y, como sus brazos son más largos, la pequeña liebre ve que su padre lo quiere más. Entonces comienza a demostrar todo lo que sabe hacer, usando su cuerpo y sus habilidades físicas, para lograr lo que quiere: mostrarle a papá que él lo quiere más. Te quiero desde el suelo hasta aquí arriba, te quiero tan alto como lo que soy capaz de saltar, te quiero hasta donde mi vista me permite ver… pero el padre, físicamente más grande, siempre logra quererlo un poquito más.
En esta parte el libro ofrece la posibilidad de varios juegos con los pequeños que, además, los ayudarán a desarrollar algunas capacidades:
  • adivinanzas
  • comparaciones
  • acumulación de acciones
Un cuento para antes de dormir
Al final del libro, la pequeña liebre ya está cansada y comienza a quedarse dormida. Sin embargo, el juego aún no termina pues, sabiéndose derrotada, da una última pelea: "Te quiero hasta la luna". El padre, amoroso, le dice que eso es muy muy lejos y calma así al pequeño que, convenido de su victoria, se entrega en su sueño profundo acompañado del cariño y los besos de papá, quien, en un guiño final, le susurra con una sonrisa "yo te quiero hasta la luna, de ida y vuelta".
La cuota de humor de la liebre padre al final de la historia deja un final abierto, pues un lector intrigado con el cuento pudiese querer seguir en la competencia de amor. Y así el relato de las dos liebres atravesaría hasta el relato de amor que viven quienes están leyendo el libro. Son los libros favoritos los que continúan su historia una vez que se cierran las páginas… son los que después del "colorín colorado..." se mantienen en el recuerdo y en la vivencia que ha tenido el niño durante la lectura. Y Adivina cuánto te quiero es uno de ellos.
Datos del libro
Escrito por Sam McBratney, con acuarelas de Anita Jeram
Traducido al español por Esther Rubio y Teresa Mlawer
Publicado por Kokinos. Isbn: 9788488342157

23/4/13

DÍA DEL LIBRO

Llega el Día del Libro y qué mejor forma de celebrarlo que contando a nuestros hijos la historia por la que se celebra este día. Son muchos los autores y los libros publicados que cuentan la historia de San Jorge y el dragón…

San Jorge y el dragón

Cuenta la leyenda que en un reino no tan lejano vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura, de nombre Jorge, que se enfrentó al dragón y lo mató. De la sangre derramada nació un rosal de flores rojas. Desde entonces, el día 23 de abril, los caballeros regalan rosas a sus damas, y ellas les corresponden con libros para que nunca dejen de existir hermosas historias como la de la conocida gesta que San Jorge libró frente al dragón.


He aquí algunos de los libros publicados sobre esta maravillosa leyenda que no deben faltar en nuestra estantería, en papel y en castellano, en catalán y una innovadora versión interactiva trilingüe. No podía ser de otra manera… historias de dragones para celebrar Sant Jordi:


laleyendadesanjorge

La leyenda de San Jorge
Lluís Farre. Ed. Combel, 2010
A partir de 3 años
La aventura legendaria del caballero San Jorge y el dragón presentada en un cuento con escenas espectaculares, desplegables y textos rimados con mucho sentido del humor.


fant

La fantástica leyenda de la princesa y el dragón (Colorín Colorado)

VV.AA., Parramon, 2010
A partir de 6 años
Singular y hermosísimo libro sobre la Leyenda universal de San Jorge y el dragón. En este título de la colección Colorín colorado te asombrará la belleza de las ilustraciones de Sonia Alins, ilustradora que en tres colores (negro-rojo-metalizado plata) da vida a la leyenda de una princesa y un pueblo salvados por el caballero Jorge de Capadocia de las fauces de un dragón terrible.


El-dragon-perezoso

El dragón perezoso

Kenneth Grahame. Noguer y Caralt, 2010
A partir de 7 años
Una original vuelta de tuerca a la leyenda de San Jorge y el Dragón.Todos sabemos que los caballeros valerosos luchan contra dragones feroces pero ¿qué pasa si el caballero se enfrenta a un dragón convencido de que «dos no se pelean si uno no quiere»? Eso es lo que descubre un niño sobre el dragón que habita la colina cerca de su casa. ¡Hará falta mucho ingenio para no desmentir la leyenda del dragón que fue valientemente abatido por san Jorge…!


ok

El dragón, la princesa, San Jorge y la rosa
VV.AA., Chiquicuentos de Bruño, 2012
De 4 a 8 años
“¿Qué tienen en común un dragón y una princesa con una rosa? ¡Pregúntaselo a san Jorge!”. Este ChiquiCuento narra la famosa historia del enfrentamiento de San Jorge con el dragón, en una magnífica versión adaptada para los más pequeños.


ko

San Jorge y el dragón
Daniel Nesquens. Apila Asociación Cultural, 2011
A partir de 7 años
La tradicional historia del enfrentamiento entre el hombre y la bestia, el bien y el mal, la vida y la muerte, desarrollada por el talento literario de Daniel Nesquens y las fantásticas ilustraciones de David Guirao.


dr

Dragones Fabulosos
Denise Despeyroux. Parramon, 2012
A partir de 4 años
Siete cuentos y leyendas sobre dragones de lagos, de cavernas, del cielo… que descubrirás y te entusiasmarán: “San Jorge y el dragón”, “El lago de los dragones”, “Beowulf y el dragón guardián del tesoro”…


geronimsilton

Geronimo Stilton: El Día del Libro (En castellano)
Geronimo Stilton. Planeta, 2012
El Llibre i la rosa (Geronimo Stilton) (En catalán)
Geronimo Stilton. Estrella Polar, 2012
De 8 a 12 años
¡La primera aventura de Geronimo Stilton en Cataluña! «En el aire flotaba un aroma a primavera y yo… ¡yo suspiraba pensando en una misteriosa roedora de la que me había enamorado sin esperanzas! Tenía que encontrar la manera de distraerme un poco… ¡Afortunadamente, mi hermana Tea me arrastró a la ciudad de Barcelona para conocer la superratónica fiesta de los libros y la rosa!».


po

Sant Jordi i el drac (En catalán)
Roger Roig. Cossetania, 2013
De 5 a 8 años
El Patufet, protagonista de uno de los cuentos populares más conocidos, es el encargado de explicar a los niños y a las niñas las fiestas tradicionales y las costumbres catalanas y de nuestro país. En esta ocasión el Patufet cuenta la leyenda de Sant Jordi, la princesa y el dragón, ambientada en la villa medieval de Montblanc.


celebrem-sant-jordi-9788484127512

Celebrem Sant Jordi! (En catalán)
Carmina Del Río. Ed. Miguel A. Salvatella, S.A., 2013
De 5 a 8 años
Este libro describe un día muy especial para el protagonista del libro. Cuando llega al colegio le esperan un montón de sorpresas: la decoración y las manualidades propias del día de Sant Jordi, la lectura de la leyenda… Por la tarde, un paseo con sus padres para ver al ambiente en la calle. Mira sonriente cómo su padre le regala una rosa a su madre y cómo esta le regala un libro a su padre, al final, momo le gusta mucho leer… ¡Escoge un libro para él!


ipad

La Leyenda de San Jorge – Cuento tradicional interactivo
De MotherTongue. App para iPad, 2012
De 2 a 7 años
Disfruta de la primera leyenda de Sant Jordi interactiva, especialmente diseñada para que los más pequeños se diviertan y aprendan jugando. Este cuento interactivo narra la leyenda de Sant Jordi en tres idiomas (catalàn, castellano e inglés) y ofrece una amplia gama de interactividades para entretener a los más pequeños de la casa jugando con los personajes del cuento. Ilustrado por Ana Guillén, artista con una sólida carrera en el mundo de la ilustración infantil.


15/12/12

UN TRATO CON SANTA CLAUS

Julio estaba tan enfadado por los pocos regalos que había recibido la Navidad anterior, que la carta que escribió a Papá Noel aquel año resultó tan dura que el mismo Santa Claus fue a visitarlo unos días antes.
- ¿Por qué tanto enfado y tantos regalos? - preguntó Papá Noel- ¡Pero si tienes un montón de amigos!
- ¡Me da igual! Quiero más juguetes y menos amigos.
Y tan molesto estaba que el bueno de Santa Claus tuvo que proponerle un trato:
- Está bien. Como muchos otros niños me han pedido tener más amigos, te daré un regalo más por cada amigo al que renuncies para que se lo pueda ofrecer a otros niños.
- ¡Hecho! - dijo el niño sin dudar.. -Además, puedes quedártelos todos.
Aquella Navidad Julio se encontró con una enorme montaña de regalos. Tantos, que dos días después aún seguía abriéndolos. El niño estaba feliz, gritaba a los vientos lo mucho que quería a Santa Claus, y hasta le escribió varias cartas de agradecimiento.
Luego comenzó a jugar con sus regalos. Eran tan alucinantes que no pudo esperar a salir a la calle para mostrárselos a los demás niños.
Pero, una vez en la calle, ninguno de los niños mostró interés por aquellos juguetes. Y tampoco por el propio Julio. Ni siquiera cuando este les ofreció probar los mejores y más modernos aparatos.
- Vaya- pensó el niño - supongo que me he quedado sin amigos. Bueno, qué más da, sigo teniendo mis juguetes.
Y Julio volvió a su casa. Durante algunas semanas disfrutó de un juguete nuevo cada día, y la emoción que sentía al estrenar un juguete todas las mañanas le hizo olvidar su falta de amigos. Pero no había pasado ni un mes cuando sus juguetes comenzaron a resultarle aburridos. Siempre hacían lo mismo, y la única forma de cambiar los juegos era inventándose nuevos mundos y aventuras, como hacía habitualmente con sus amigos. Sin embargo, hacerlo solo no tenía mucha gracia.
Entonces empezó a echar de menos a sus amigos. Se daba cuenta de que cuando estaba con sus amigos, siempre se les ocurrían nuevas ideas y formas de adaptar sus juegos ¡Por eso podían jugar con un mismo juguete durante semanas! Y tanto lo pensó, que finalmente llegó a estar convencido de que sus amigos eran mucho mejores que cualquier juguete ¡Pero si llevaba años jugando con sus amigos y nunca se había aburrido de ellos!
Y tras un año de mortal aburrimiento, al llegar la Navidad redactó para Papá Noel una humilde carta en la que pedía perdón por haber sido tan torpe de cambiar sus mejores regalos por unos aburridos juguetes, y suplicaba
recuperar todos sus antiguos amigos.
Y desde entonces, no deseó por Navidad otra cosa que tener muchos amigos y poder compartir con ellos momentos de juegos y alegrías, aunque fuera junto a los viejos juguetes de siempre..


18/9/12

JUAN SIN MIEDO



Érase una vez, en una pequeña aldea, un anciano padre con sus dos hijos. El mayor era trabajador y llenaba de alegría y de satisfacción el corazón de su padre, mientras el más joven sólo le daba disgustos. Un día el padre le llamó y le dijo: - Hijo mío, sabes que no tengo mucho que dejaros a tu hermano y a ti, y sin embargo aún no has aprendido ningún oficio que te sirva para ganarte el pan. ¿Qué te gustaría aprender? Y le contestó Juan: - Muchas veces oigo relatos que hablan de monstruos, fantasmas,… y al contrario de la gente, no siento miedo. Padre, quiero aprender a sentir miedo. El padre, enfadado, le gritó: - Estoy hablando de tu porvenir, y ¿tú quieres aprender a tener miedo? Si es lo que quieres, pues márchate a aprenderlo. Juan recogió sus cosas, se despidió de su hermano y de su padre, y emprendió su camino. Cerca de un molino encontró a un sacristán con el que entabló conversación. Se presentó como Juan Sin Miedo. - ¿Juan Sin Miedo? ¡Extraño nombre! - Se sorprendió el sacristán. - Verás, nunca he conocido el miedo, he partido de mi casa con la intención de que alguien me pueda mostrar lo que es, - dijo Juan - Quizá pueda ayudarte: Cuentan que más allá del valle, muy lejos, hay un castillo encantado por un malvado mago. El monarca que allí gobierna ha prometido la mano de su linda hija a aquel que consiga recuperar el castillo y el tesoro. Hasta ahora, todos los que lo intentaron huyeron asustados o murieron de miedo. - Quizá, quizá allí pueda sentir el miedo, se animó Juan. Juan decidió caminar, vislumbró a lo lejos las torres más altas de un castillo en el que no ondeaban banderas. Se acercó y se dirigió a la residencia del rey. Dos guardias reales cuidaban la puerta principal. Juan se acercó y dijo: - Soy Juan Sin Miedo, y deseo ver a vuestro Rey. Quizá me permita entrar en su castillo y sentir eso a lo que llaman miedo.


El más fuerte le acompañó al Salón del Trono. El monarca expuso las condiciones que ya habían escuchado otros candidatos: si consigues pasar tres noches seguidas en el castillo, derrotar a los espíritus y devolverme mi tesoro, te concederé la mano de mi amada y bella hija, y la mitad de mi reino como dote. - Se lo agradezco, su Majestad, pero yo sólo he venido para saber lo que es el miedo, le dijo Juan. "Qué hombre tan valiente, qué honesto", pensó el rey, "pero ya guardo pocas esperanzas de recuperar mis dominios,...tantos han sido los que lo han intentado hasta ahora..." Juan sin Miedo se dispuso a pasar la primera noche en el castillo. Le despertó un alarido impresionante. - ¡Uhhhhhhhhh! Un espectro tenebroso se deslizaba sobre el suelo sin tocarlo. - ¿Quién eres tú, que te atreves a despertarme? - preguntó Juan. Un nuevo alarido por respuesta, y Juan Sin Miedo le tapó la boca con una bandeja que adornaba la mesa. El espectro quedó mudo y se deshizo en el aire. A la mañana siguiente el soberano visitó a Juan Sin Miedo y pensó: "Es sólo una pequeña batalla. Aún quedan dos noches". Pasó el día y se fue el sol. Como la noche anterior, Juan Sin Miedo se disponía a dormir, pero esta vez apareció un fantasma espantoso que lanzó un bramido: ¡Uhhhhhhhhhh! Juan Sin Miedo cogió un hacha que colgaba de la pared, y cortó la cadena que el fantasma arrastraba la bola. Al no estar sujeto, el fantasma se elevó y desapareció. El rey le visitó al amanecer y pensó: "Nada de esto habrá servido si no repite la hazaña una vez más". Llegó el tercer atardecer, y después, la noche. Juan Sin Miedo ya dormía cuando escuchó acercarse a una momia espeluznante. Y preguntó: - Dime qué motivo tienes para interrumpir mi sueño. Como no contestaba, agarró un extremo de la venda y tiró. Retiró todas las vendas y encontró a un mago: - Mi magia no vale contra ti. Déjame libre y romperé el encantamiento. La ciudad en pleno se había reunido a las puertas del castillo, y cuando apareció Juan Sin Miedo el soberano dijo: "¡Cumpliré mi promesa!" Pero no acabó aquí la historia: cierto día en que el ahora príncipe dormía, la princesa decidió sorprenderle regalándole una pecera. Pero tropezó al inclinarse, y el contenido, agua y peces cayeron sobre el lecho que ocupaba Juan. - ¡Ahhhhhh! - Exclamó Juan al sentir los peces en su cara - ¡Qué miedo! La princesa reía viendo cómo unos simples peces de colores habían asustado al que permaneció impasible ante espectros y aparecidos: Te guardaré el secreto, dijo la princesa. Y así fue, y aún se le conoce como Juan Sin Miedo.

Un cuento de los hermanos Grimm

21/8/12

LA RATITA PRESUMIDA

Dibujos y voces llevadas a cabo por los alumnos de 1º y 2º del CEIP Meléndez Valdés de Ribera del Fresno en la Actividad Extraescolar de Teatro

24/7/12

EL RATONCITO PEREZ

Erase una vez Pepito Pérez , que era un pequeño ratoncito de ciudad , vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio.



El agujero no era muy grande pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vió un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros..., parecía que alguien se iba a instalar allí.

Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor José Mª. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón. Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina.

Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos... Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca.

Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vió cómo el doctor José Mª le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada.

Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dió de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: "Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente", pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo.

A la mañana siguiente el niño vió el regalo y se puso contentísimo y se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo.

26/6/12

PULGARCITO




Os dejo también la canción infantil para que los peques se aprendan el nombre de cada dedo de la mano:


29/5/12

LA CARA PERFECTA


A todo el mundo le gusta las personas alegres y sonrientes...

Había una vez un muñeco de papel que no tenía cara. Estaba perfectamente recortado y pintado por todo el cuerpo, excepto por la cara. Pero tenía un lápiz en su mano, así que podía elegir qué tipo de cara iba a tener ¡Menuda suerte! Por eso pasaba el día preguntando a quien se encontraba:
- ¿Cómo es una cara perfecta?
- Una que tenga un gran pico - respondieron los pájaros.
- No. No, que no tenga pico -dijeron los árboles-. La cara perfecta está llena de hojas.
- Olvida el pico y las hojas -interrumpieron las flores- Si quieres una cara perfecta, tú llénala de colores.
Y así, todos los que encontró, fueran animales, ríos o montañas, le animaron a llenar su cara con sus propias formas y colores. Pero cuando el muñeco se dibujó pico, hojas, colores, pelo, arena y mil cosas más, resultó que a ninguno le gustó aquella cara ¡Y ya no podía borrarla!
Y pensando en la oportunidad que había perdido de tener una cara perfecta, el muñeco pasaba los días llorando.
- Yo solo quería una cara que le gustara a todo el mundo- decía-. Y mira qué desastre.
Un día, una nubecilla escuchó sus quejas y se acercó a hablar con él:
- ¡Hola, muñeco! Creo que puedo ayudarte. Como soy una nube y no tengo forma, puedo poner la cara que quieras ¿Qué te parece si voy cambiando de cara hasta encontrar una que te guste? Seguro que podemos arreglarte un poco.
Al muñeco le encantó la idea, y la nube hizo para él todo tipo de caras. Pero ninguna era lo suficientemente perfecta.
- No importa- dijo el muñeco al despedirse- has sido una amiga estupenda.
Y le dio un abrazo tan grande, que la nube sonrió de extremo a extremo, feliz por haber ayudado. Entonces, en ese mismo momento, el muñeco dijo:
- ¡Esa! ¡Esa es la cara que quiero! ¡Es una cara perfecta!
- ¿Cuál dices? - preguntó la nube extrañada - Pero si ahora no he hecho nada...
- Que sí, que sí. Es esa que pones cuando te doy una abrazo... ¡O te hago cosquillas! ¡Mira!
La nube se dio por fin cuenta de que se refería a su gran sonrisa. Y juntos tomaron el lápiz para dibujar al muñeco de papel una sonrisa enorme que pasara diez veces por encima de picos, pelos, colores y hojas.
Y, efectivamente, aquella cara era la única que gustaba a todo el mundo, porque tenía el ingrediente secreto de las caras perfectas: una gran sonrisa que no se borraba jamás.


http://www.cuentosparadormir.com/


7/4/12

SU PROPIA BIBLIOTECA

Para fomentar el hábito de la lectura en los más pequeños, es importante que tengan los libros a mano. Así ellos mismos podrán coger el cuento que quieran, sin tener que esperar al momento de irse a la cama.


Además, una idea para que los libros sean más apetecibles para ellos, es que vean directamente la portada del libro, y no el lomo como solemos hacer los adultos...

Si somos un poco manitas, podemos frabricarla fácilmente con dos maderas, dos o tres listones en los que apoyar los libros y un par de cuerdas para unir las maderas y evitar que se caigan los libros.

3/4/12

LIO EN LA CLASE DE CIENCIAS

El profesor de ciencias, Don Estudiete, había pedido a sus alumnos que estudiaran algún animal, hicieran una pequeña redacción, y contaran sus conclusiones al resto de la clase. Unos hablaron de los perros, otros de los caballos o los peces, pero el descubrimiento más interesante fue el de la pequeña Sofía:

- He descubierto que las moscas son unas gruñonas histéricas - dijo segurísima.



Todos sonrieron, esperando que continuara. Entonces Sofía siguió contando:

- Estuve observado una mosca en mi casa durante dos horas. Cuando volaba tranquilamente, todo iba bien, pero en cuanto encontraba algún cristal, la mosca empezaba a zumbar. Siempre había creido que ese ruido lo hacían con las alas, pero no. Con los prismáticos de mi papá miré de cerca y vi que lo que hacía era gruñir y protestar: se ponía tan histérica, que era incapaz de cruzar una ventana, y se daba de golpes una y otra vez: ¡pom!, ¡pom!, ¡pom!. Si sólo hubiera mirado a la mariposa que pasaba a su lado, habría visto que había un hueco en la ventana... la mariposa incluso trató de hablarle y ayudarle, pero nada, allí seguía protestando y gruñendo.

Don Estudiete les explicó divertido que aquella forma de actuar no tenía tanto que ver con los enfados, sino que era un ejemplo de los distintos niveles de inteligencia y reflexión que tenían los animales, y acordaron llevar al día siguiente una lista con los animales ordenados por su nivel de inteligencia...

Y así fue como se armó el gran lío de la clase de ciencias, cuando un montón de papás protestaron porque sus hijos... ¡¡les habían puesto entre los menos inteligentes de los animales!! según los niños, porque no hacían más que protestar, y no escuchaban a nadie.

Y aunque Don Estudiete tuvo que hacer muchas aclaraciones y calmar unos cuantos padres, aquello sirvió para que algunos se dieran cuenta de que por muy listos que fueran, muchas veces se comportaban de forma bastante poco inteligente.


Autor: Pedro Pablo Sacristán

7/2/12

POPI EL ALPINISTA

Popi el alpinista era famoso por sus intentos de escalar la gran montaña nevada. Lo había intentado al menos 30 veces, pero siempre había fracasado. Comenzaba la ascensión a buen ritmo, con la vista puesta en la nieve de la cima, pensando en la maravillosa vista y aquel sentimiento de libertad. Pero a medida que las fuerzas le fallaban, bajaba los ojos, y miraba más a menudo sus desgastadas botas, y finalmente, cuando las nubes le rodeaban, y comprendía que ese día no podría disfrutar de la vista, se sentaba a descansar, aliviado, para comenzar el descenso de vuelta la pueblo, pensando en las bromas que tendría que volver a soportar.




Una de aquellas veces subió acompañado por el viejo Chisco, el óptico del pueblo, que fue testigo del fracaso. Fue el propio Chisco quien más animó a Popi para volver a intentarlo, y le regaló unas gafas oscuras especiales; "si comienza a nublarse, ponte estas gafas, y si comienzar a dolerte los pies, póntelas también; son especiales, te ayudarán".
Popi aceptó el regalo sin darle importancia, pero cuando volvió a sentir el dolor en los pies, lo recordó se puso las gafas. El dolor era muy molesto, pero a través de los cristales podía seguir viendo la cumbre nevada, así que siguió avanzando. Como casi siempre, la mala suerte volvió a aparecer en forma de nubes, pero esta vez eran tan ligeras que podía seguir viendo la cumbre a través de las nubes.
Así siguió Popi escalando, dejó atrás las nubes, olvidó sus dolores y llegó al fin a la cima. Merecía la pena. Su sensación de triunfo fue incomparable, casi tanto como aquella maravillosa vista, custodiada por el silencio y con la montaña rodeada de un denso mar de nubes. Popi no recordaba que fueran tan espesas; entonces miró las gafas cuidadosamente, y lo comprendió todo: Chisco había grabado una difusa imagen en los cristales con la forma de la cumbre nevada, que sólo podía percibirse al dirigir los ojos hacia arriba. Chisco había comprendido que en cuanto Popi perdía de vista su objetivo, se dejaba llevar y perdía la ilusión por seguir subiendo.

Comprendió entonces que el único obstáculo para llegar a la cima había sido su desánimo, el dejar que la imagen de la montaña desapareciera entre los problemas, y agradeció a Chisco que mediante un engaño le hubiera hecho ver que sus objetivos no eran imposibles, y que nunca se habían movido de su sitio.
Autor.. Pedro Pablo Sacristán

13/12/11

EL REGALO MÁGICO DEL CONEJITO POBRE


Aquí tenéis un cuento que habla de la generosidad de un conejito.


Hubo una vez en un lugar una época de muchísima sequía y hambre para los animales. Un conejito muy pobre caminaba triste por el campo cuando se le apareció un mago que le entregó un saco con varias ramitas."Son mágicas, y serán aún más mágicas si sabes usarlas" El conejito se moría de hambre, pero decidió no morder las ramitas pensando en darles buen uso.

Al volver a casa, encontró una ovejita muy viejita y pobre que casi no podía caminar."Dame algo, por favor", le dijo. El conejito no tenía nada salvo las ramitas, pero como eran mágicas se resistía a dárselas. Sin embargó, recordó como sus padres le enseñaron desde pequeño a compartirlo todo, así que sacó una ramita del saco y se la dió a la oveja. Al instante, la rama brilló con mil colores, mostrando su magia. El conejito siguió contrariado y contento a la vez, pensando que había dejado escapar una ramita mágica, pero que la ovejita la necesitaba más que él. Lo mismo le ocurrió con un pato ciego y un gallo cojo, de forma que al llegar a su casa sólo le quedaba una de las ramitas.
Al llegar a casa, contó la historia y su encuentro con el mago a sus papás, que se mostraron muy orgullosos por su comportamiento. Y cuando iba a sacar la ramita, llegó su hermanito pequeño, llorando por el hambre, y también se la dió a él.

En ese momento apareció el mago con gran estruendo, y preguntó al conejito ¿Dónde están las ramitas mágicas que te entregué? ¿qué es lo que has hecho con ellas? El conejito se asustó y comenzó a excusarse, pero el mago le cortó diciendo ¿No te dije que si las usabas bien serían más mágicas?. ¡Pues sal fuera y mira lo que has hecho!
Y el conejito salió temblando de su casa para descubrir que a partir de sus ramitas, ¡¡todos los campos de alrededor se habían convertido en una maravillosa granja llena de agua y comida para todos los animales!!
Y el conejito se sintió muy contento por haber obrado bien, y porque la magia de su generosidad hubiera devuelto la alegría a todos